
Abrió de forma gradual en julio de 2023 con la promesa de integrar comercio, cultura, gastronomía y espacios de encuentro en un formato que rompe con el modelo tradicional de centro comercial cerrado. El Mercado Urbano Tobalaba, también conocido con sus siglas MUT, se instaló en medio de la ciudad con un diseño que incorpora áreas verdes, anfiteatros y espacios públicos que invitan a las personas a detenerse, compartir y habitar el espacio urbano de otra manera.
Desde su origen, MUT se ha destacado por su enfoque en movilidad, sostenibilidad y convivencia urbana. Por ejemplo, cuenta con el BiciHub más grande de Latinoamérica, con capacidad para más de 2.000 bicicletas, servicios para ciclistas y una infraestructura que promueve desplazamientos que dejan atrás a los autos, ya que también está conectado directamente con la estación de Metro Tobalaba, facilitando el acceso.
La sostenibilidad no se queda atrás y también fue parte del diseño del proyecto. Desde su apertura, MUT proyectó evitar más de 2.000 toneladas anuales de residuos a través de su programa Basura Cero, implementado junto a BZero. En el último año recolectó 750 toneladas de residuos, con una tasa de recuperación del 65%.
“MUT es un proyecto muy especial, porque nosotros diseñamos el modelo y desde esa etapa se pensó como un edificio sostenible, con una gestión de residuos que avanzara hacia Basura Cero. Eso permitió diseñar un sistema desde el inicio, y no intentar corregirlo después”, dice Vicente Peró, Gerente de Operaciones de BZero.
En detalle, el modelo implementado en MUT considera la clasificación de residuos desde el origen, recolección selectiva, eliminación de descartables en áreas comunes y un sistema de lavado centralizado de vajilla, un biodigestor anaeróbico para el tratamiento de residuos orgánicos y una política de “el que contamina, paga”. Contamos cuánta basura genera cada usuario y a final de cada mes se paga en función de lo generado”, agrega. Este enfoque demuestra que el diseño del espacio y de los flujos de residuos son clave para facilitar la correcta gestión en el día a día.
A esto se suma la participación activa de locatarios y usuarios, quienes interactúan con un sistema diseñado para orientar, educar y ordenar los hábitos. “Cuando el espacio está bien diseñado y cuenta con infraestructura, la gestión de residuos deja de ser un ideal y se convierte en parte natural de la experiencia”, añade Peró.
Gracias a este trabajo, el programa ha evitado la generación de 2,5 toneladas de basura diariamente, impidiendo que estos residuos lleguen a rellenos sanitarios o vertederos. Un dato especialmente relevante si se considera que el 21% de los rellenos sanitarios del país tiene una vida útil de cinco años o menos, según la Radiografía de Residuos Domiciliarios (Kyklos-ACHM).
El caso del Mercado Urbano Tobalaba demuestra que el camino a Basura Cero comienza mucho antes de que el residuo se genere. Cuando el diseño, la gestión y la cultura se piensan de forma integrada, es posible reducir el impacto y transformar la manera en que convivimos con los residuos en la ciudad.
Si tu proyecto busca incorporar la gestión de residuos desde el diseño, escríbenos a contacto@bzero.cl.
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